jueves, 31 de mayo de 2012
LAS DOS CARAVANAS
Ellos
Cuando vuelven
macilentos de fatiga,
sudorosos de cansancio,
y agrupados
en montón
como ovejas
de rebaño,
vuelven tristes,
vuelven pálidos
y hambrientos:
todo el día,
todo el mes
y todo el año.
Cuando vuelven
siempre enjuntos,
con la fiebre
en los tendones,
con el hambre
en sus estómagos
y el corazón de luto,
causan rabia,
causan odio
y causan todo,
todo,
cuando vuelven
despacito,
despacito y temblorosos,
como hojas
cuya sabia
ya no existe,
como seres
cuya vida
ya no viven
o
como bestias
que su carga
no resisten.
¡Oh!
cuando vuelven
de sus fuerzas
dsspojados,
enclenques
y enconados,
sin más ansias
de vivir
ni de morir;
cuando vuelven
lentamente,
amargamete,
sin pan
y sin hogar;
están vencidos,
abatidos,
doloridos
de tanto trabajar.
Y
los buenos,
los afables,
los cretinos,
los idiotas,
se preguntan:
¿por qué vuelven
macilentos de fatiga,
sudorosos de cansancio
y agrupados
en montón,
como ovejas
de rebaño,
sucios, rotos, tristes,
pálidos y hambrientos
todo el día,
todo el mes
y todo el año....?
Ellas
Siempre Ellas,
cuando pasan,
dan piedad,
dan dolor
y dan tristeza;
cuando pasan
con el torso
inclinado,
avergonzada
la cabeza.
Cuando pasan,
pasan con la sombra
de la muerte
sobre el cráneo,
la luz
de la miseria
en las entrañas,
el sello del dolor
sobre la frente
y la desolación
del alma
dentro del alma.
¡Y
Pasan, siempre pasan!
¡Pobrecitas,
Tiernecitas,
Flaquecitas!
¡Tiniebla y noche
en las pupilas!
!Llagas y pus
en los pulmones!
¡Sangre verde
en las arterias,
Y
sin latir
sus corazones!
¡Oh!
Cuando pasan,
¿Por qué pasan
Flacas,
Sucias
y mugrientas
como vivas
osamentas
de una raza
semibestia
que tras sí
la muerte deja?
...............
...............
¡Pobrecitas!
¡Siempre Ellas,
Cuando pasan,
dan piedad,
dan dolor
y dan triisteza;
cuando pasan
con el torso
inclinado,
avergonzada
la cabeza...!
Santiago Stagnaro
martes, 29 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
Ya no será...
Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.
Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.
Idea Vilariño
Poeta, crítica literaria, compositora de canciones, traductora, educadora....amante y Mucha Mujer.
domingo, 27 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Y Si Pensar Fuera Suficiente…
Y si pensar fuera suficiente
Pienso
a veces lloro río
Pienso
a veces siento no siento
Pienso
a veces nazco muero
Pienso
nunca es suficiente
Pienso
apenas comienzo
Pienso
soy casi sexo
Pienso
me encanto
Pienso
me desaparezco
porque si pensar supiera
me doblaría ausente
para desaparecer pensando
que un día fui pensamiento
de alguien que pensaba
y al pensar tal vez sentía
quizás insuficiente
inicio de un canto
que pensar es acto
de movilizar ausencias.
Carmen Naranjo
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
“Señoras, Señores, Alumnos:
“Uno de los tantos inconvenientes que por mala suerte mía nunca han dejado de insolentar mi vida…(...)
”Antole France, cierta vez habló a una asamblea de obreros sobre las bellas artes y las artes industriales, dijo más o menos lo que sigue, y que es a su vez una de mis profundas convicciones: “Desearía –dijo el viejo ilustre- si lo permitís, prepararos en pocas palabras para concebir la idea del arte en su unidad y en su plenitud.”
“No puede ser inútil, en efecto, mostraros de un golpe el arte por entero, y reunir ante vuestro pensamiento todas sus partes, puesto que se ha dado de él, durante tanto tiempo, una imagen mutilada; puesto que se le ha querido cortar en dos troncos incapaces de vivir aisladamente, y se le ha dividido en artes superiores y en artes inferiores, llamando a las primeras artes bellas y a las segundas artes industriales, dando sin duda a entender que estas últimas, demasiado unidas con la materia, no se elevaban hasta la belleza pura. ¡Como si la belleza no estuviera constituida necesariamente por relaciones y por conveniencias, y no sacara de la materia su único medio de expresión! ¡Distinción inspirada por una mala metafísica de casta; desigualdad que no fue ni más justa ni más afortunada que otras tantas desigualdades sistemáticamente introducidas entre los hombres y que no proceden de la naturaleza! En la práctica, esa separación no fue menos nociva a las artes que colocaba arriba que aquellas que colocaba abajo. Porque si con ella resultaron empobrecidas las artes industriales, si de las augustas elegancias del arte vinieron a caer en los groseros caprichos del lujo y hasta perdieron, en cierta época, el gusto y el sentimiento indispensable para embellecer las cosas necesarias a la vida, las bellas artes, aisladas y privilegiadas, arrastraron una existencia importuna y vana.
“Y la sociedad fue amenazada por esos dos monstruos: el artista que no es artesano y el artesano que no es artista.”
Fue escrita por Santiago Stagnaro, probablemente en su lecho de muerte del Hospital Rawson, y delegada su lectura. 1918.
martes, 15 de mayo de 2012
GALLINAS
Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada.
La propiedad me ha hecho cruel. Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llena para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.
Mi gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a pedradas el intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en casa del vecino. Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció. Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia maté uno. El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria. Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista. Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.
¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí. Antes era un hombre. Ahora soy un propietario...
de Rafael Barrett
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



