miércoles, 26 de junio de 2013

De vez en cuando


Estaba tirada en el sillón, y yo, la miraba, lenta....
la miraba y escuchaba atenta.
De esas personas en las que el tiempo se detiene y todo queda flotando, y el desembuche lo determina el reencuentro,
de esas personas hablo.


Llegó el día y nos atragantamos de palabras.
Minutos, horas transmutaron en días, meses y quizás años.
Personas, viajes, hazañas, encuentros, aires....
todo un relato, un cuento y muchas imágenes.... de vez en cuando el cuento autorizaba a imaginar,
y en su turno, fotos y dibujos aprobaban ser contados.
Se entendía que en cada encuentro las risas eran las encargadas de sellar el placer de verse.
En su caso, silencios y preguntas aplacaban, sutilmente, a aquellas para desahogarnos y reponer el aire.
Esa noche reflexionamos, y filosofamos impunemente.
Hablamos de partir, del apetito de otro lugar  y de las pobrezas que nos invaden.
Hablamos de lo aparente, de lo cierto y lo obvio...
de las lecturas evidentes de aquellos...

y en ésto se detuvo el tiempo..... para reiniciarse vaya a saber cuando.



R.B.

domingo, 9 de junio de 2013

PAUSA

-Y que pasó con tu amiga alta??

-Ya no somos amigos. Eso pasa a veces, con la gente que es muy alta.

-la montañas son difíciles, no?

-Sí, la pendiente dificulta y se abandona fácilmente. A uno se le presenta como infinito, y se queda contemplando. Comienza a fabular y se encuentra en un hermoso mar, grande, fresco.... y flota mientras puede, no sabe lo que hace.... pero se siente quieto. Por momentos las olas arrastran y abrazan y el sentimiento es agradable.... entonces llega a tierra y la finitud le revuelve el órgano y añora, y se conmueve... y se blasfemia por ser tan débil.
Ahora, al final de cuenta, la montaña la veo del otro lado.


Seguimos en silencio,  y por un rato fingimos no conocernos.
La incertidumbre había aplacado las mentes mientras por la ventanilla corría el mar en cámara lenta .... pero no el de aquella vez.


R. B.