martes, 19 de marzo de 2013


Cuadras hacinadas lo intentaban succionar.
El silencio marchaba detrás 
y la quietud pesaba en su espalda. Trataba de buscarla.
Pero no encontraba nada, no estaba allí.

No se veía.
Alguien había conspirado con las hojas, conversado con el viento
y resuelto en las tinieblas.

En secreto, por esa y otras noches no andaría solo.

R. B.

jueves, 14 de marzo de 2013

En esos días



y así nos acoplamos,
entre remolinos y empujones.

y vos venias con los pies cansados
y yo con la mirada desviada.

nos alimentaron las palabras
y con caricias nos templamos.

pero solo fue eso....

luego cada uno emprendió el pasado.


R. B.